Un nuevo comienzo
Ha llegado el momento de empacar la tinta. Y esta casa en la que en algún momento hicimos nuestro hogar hoy se encuentra llena de cajas y muebles que esperan ser llevados a diferentes destinos. Con los muebles también se va desmembrando el pasado, los viejos vicios, la mala racha; y nos espera una casa nueva 120 km al sur. En ella se guarda un poquito de historia de los 70´s, hay 2 mangos, un almendro, un limón, un jazmín y un asador. Hay espacio suficiente para el chuckles y los sueños y los planes.
A pesar de ir tan cerca no deja de ser una despedida y por primera vez en mucho tiempo debo confesar que siento un temor irracional hacia lo desconocido. Este temor a perpetuado mi insomnio y hace que literalmente nada me sepa bien.
Tomo un poco de aire y lo veo a él a mi lado y al notarme nerviosa me dice -tu agárrate de mi, todo va a estar bien- y pienso entonces que esto podrá ser una linda aventura.
Acompáñeme pues un poco más al sur; en la mudanza llevo el sillón azul para que se siente usted ante una nueva vista y la misma taza de chocolate caliente.